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Habilidades sociales y éxito, un binomio inseparable

HABILIDADES SOCIALES

¿Cuántas ofertas de trabajo a las que has aplicado pedían como requisito saber trabajar en equipo? ¿A cuántos procesos de selección has asistido que incluyesen una entrevista grupal? Y es que formamos parte de una sociedad, y el hecho de desenvolverse y relacionarse con otras personas de una manera correcta y eficaz es un factor clave para alcanzar el éxito personal y profesional. A continuación, vamos a explicar qué son exactamente las habilidades sociales.

Hace unas semanas redactábamos un post en el que citábamos las habilidades sociales como uno de los factores que se tienen en cuenta a la hora de profundizar en el concepto de inteligencia emocional. No hay una única definición de habilidades sociales, pero podríamos definirlas como el conjunto de capacidades que nos permiten relacionarnos con otros individuos de manera efectiva. En esta interacción tenemos en cuenta quién es nuestro receptor, factores socioculturales, normas sociales y el tipo de entorno en el que se está llevando a cabo esa comunicación. Por lo general, se suele hablar de habilidades sociales básicas y complejas.

Habilidades sociales básicas

-Escucha activa. Para entablar una comunicación exitosa es indispensable escuchar de manera activa a nuestro interlocutor, que no es lo mismo que oírlo. Prestar atención a lo que dice, cómo lo dice y qué mensaje transmite con su cuerpo.

-Iniciar y mantener conversaciones. Para esto se necesita ser una persona segura de sí misma, pero al mismo tiempo requiere educación y dotes comunicativas.

-Formular preguntas. ¿Nunca te han pedido al final de una entrevista de trabajo que formules las preguntas que tienes? Esta petición es útil para estudiar si el candidato ha escuchado atentamente lo que se le ha explicado, para conocer sus aspiraciones y también su seguridad en sí mismo.

-Saber agradecer. Dar las gracias se incluye dentro de las habilidades sociales básicas y también es una de las primeras normas de educación que nos enseñan cuando somos pequeños. Y es que pedir las cosas por favor y dar las gracias es primordial para relacionarnos con otras personas.

-Presentarte y presentar a otras personas. Si te paras a pensar, seguro que te vienen a la mente personas que conoces que son excelentes anfitriones y otras que son todo lo contrario. Al final, no deja de ser otra norma de educación que favorece las relaciones sociales.

Habilidades sociales complejas

-Empatía. Una persona que no cuenta entre sus habilidades sociales la empatía tendrá serios problemas para entablar relaciones de cualquier tipo. Somos seres sociales, y aquel que no sea capaz de ponerse en el lugar de otra persona y llegar a comprenderla de verdad tampoco podrá establecer lazos de amistad, de pareja e incluso laborales.

-Saber disculparse. No todas las personas son capaces de disculparse. Este gesto conlleva la humildad de reconocer que te has equivocado o que tus actos o palabras han podido causarle daño a alguien.

-Asertividad. La asertividad es indispensable para las relaciones sociales, puesto que consiste en expresar nuestra opinión de una manera firme, educada y con respeto hacia los puntos de vista de otras personas. Una persona que no es asertiva puede resultar pasiva (si está a merced de las necesidades de los demás) o agresiva (cuando trata de imponer sus argumentos).

-Pedir ayuda. Pedir ayuda es una habilidad social compleja porque antes debemos admitir que no somos capaces de realizar algo solos o que desconocemos cómo hacerlo. Seguro que conoces a alguien que siempre está desbordado porque es incapaz de delegar, como también habrás tratado con personas que tardan mucho tiempo en realizar una tarea porque no saben hacerla y no piden ayuda por orgullo o por timidez.

-Identificar un problema, plantear soluciones y negociar si fuera preciso. Hay veces que la solución a un problema pasa por tener que negociar con otras personas, y una persona capacitada para negociar no se achanta si tiene que plantearle a su jefe un cambio de horario o una subida salarial.

-Dar y recibir instrucciones. Hay ocasiones en las que nos tocará acatar órdenes y seguro que habrá otras en las que tendremos que llevar las riendas de la situación. Es importante saber hacer ambas cosas para vivir en sociedad.

-Capacidad de persuasión. Todos en algún momento de la vida vamos a necesitar convencer a otra persona de algo, y para ello es preciso saber argumentar y conectar con tu interlocutor.

Además de todo lo que hemos mencionado, cabe resaltar que la autoestima, la inteligencia emocional, la capacidad de comunicación y la asertividad son especialmente importantes en lo que se refiere a las habilidades sociales. Por otra parte, conviene recordar que las habilidades sociales se aprenden, de hecho las más básicas se asimilan durante la infancia. ¿Quieres añadir algo al post? ¡Comenta!

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